CORRESPONDENCIAS NO CORRESPONDIDAS

Actos mínimos

Ianina Fornaro
RemitenteIanina Fornaro

Licenciada en psicología por la Universidad de Buenos Aires. Psicoanalista, lectora y escritora. Autora de los libros "Conjuros entre flores y furia", "Un hogar en cualquier parte", "Nadie más que vos sabrá mi nombre" y otros en colaboración.

Actos mínimos
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A cualquier caballero errante,

Escribo esta carta motivada por algunas cuestiones de la época, desafíos para la escucha y los lugares.

Hace muchos años había comenzado un texto sobre dos personajes de Don Quijote de la Mancha, Marcela y Grisóstomo. Por esas cosas de la vida es un texto que dejé inconcluso.

Marcela, una mujer a quien le fue dada la belleza, rechaza la propuesta de Grisóstomo quien le declara su amor. Ella dice “yo nací libre y para vivir escogí la soledad de los campos”. Ante la falta de correspondencia de Marcela, Grisóstomo se suicida.

Tiempo después de haber abandonado mi escrito, Cristina Peri Rossi recibe el premio Cervantes y hace mención a estos dos personajes en su discurso.

“Marcela para conservar la libertad frente a los hombres que quieren poseerla y dominarla, renuncia a la vida social aislándose del mundo, huyendo de los hombres”.

Don Quijote la defiende frente a los amigos y al pueblo que la acusan de cruel.

“Esta heroína posteriormente va a ser calificada de histérica, frígida y neurótica, al no asumir el rol que le asignaba la sociedad patriarcal”.

Marcela elige la libertad.

Tomo este punto de libertad e intento recuperarlo. En el vacío entre el ir y venir freudiano, un punto de fuga que habilita la errancia y la posibilidad de lo novedoso.

Lacan va a referirse a esta fuga, en relación al sujeto, como la salida errática hacia el mundo puro, donde sale a buscar, reencontrar, algo expulsado, rechazado por doquier. “Se hace mala sangre y por supuesto que vuelve, lo cual puede ser una oportunidad para darse aires” La partida, como el paso de la escena al mundo[1].

Otra cuestión del Quijote es en palabras de Cervantes “la de desfacer entuertos y establecer la Justicia”.

[2]Mario Montalbetti va a tomar el tema de la Justicia en relación al poema, para decir que el poema, es una forma de restablecerla, de reparar el equilibrio. “Escribimos poemas para contrapesar, por ejemplo, la injusticia del sistema económico en el que vivimos, o la igualmente manifiesta injusticia política de los brutalismos autoritarios”. La posibilidad de reparar no solo el mundo exterior sino también al lenguaje mismo”.

Pensaba en estos actos poéticos, esta reparación del equilibrio que pueden darse lugar en un análisis; esas invenciones, equívocos, apertura de sentido que pueden reparar, actos mínimos que habilitan otra cosa.

Destaco, por un lado, el caso de la analizante de Lacan, Suzanne Hommel. “Todos los días me levanto a las cinco de la mañana cuando la Gestapo buscaba a los judíos en el medio de la noche”.

Lacan se levanta en ese momento de su silla y le hace una caricia en la cara, “geste a peau”, abre otro sentido, un gesto en la piel. “Desfase entuertos”, al decir del Quijote, un acto de Justicia, un gesto de humanidad.

Ahora, su analizante va a decir que cada vez que habla de la Gestapo recuerda a la vez la caricia de Lacan.

Por otro lado, pensaba en Freud y en su relación con Hilda Doolittle. Ella le solicita un análisis y sostienen entre tres y cuatro encuentros semanales. Hilda Doolittle va en su auxilio después de la Primera Guerra, ella no puede escribir.

Ante sus demandas, Freud le responde “tú eres poeta”. Mediante esa frase le da a entender que ella tiene la clave, que ella encontrará las palabras, que esa fuerza de verdad habita en ella.

HD le escribe un poema: “El Maestro” en homenaje. Aquí un fragmento:  

“Y fue él, él mismo quien me libró, /a la profecía/no me dijo/ “sé mi discípula” / no me dijo “escribe, cada palabra que digo es sagrada” /no me dijo “enseña” /no me dijo “cura o sella documentos en mi nombre”, no, /era bastante informal/ “no discutiremos eso” /(dijo)/ “eres poeta”.

De nuevo ese punto de apertura en el vacío, en ese desfase entre el ida y vuelta del sujeto, punto de fuga que permite otra cosa, el andar.   

Ianina


[1] Lacan, J. El seminario, libro 10: La angustia. Paidós, 2015.

[2] Montalbetti, M. ¿Por qué es tan difícil leer un poema? Malba Literatura, 2025.